Pocas personas conocen lo que sucede en el FC Barcelona como Juanjo Brau, quien fue fisioterapeuta durante más de 25 años, siete de ellos como responsable de los servicios de fisioterapia del club azulgrana. Tuvo entre sus manos a futbolistas de alto nivel como Puyol, Iniesta, Neymar, Ronaldinho y Leo Messi, quien llegó a convertirse en su sombra.
Ayer, Brau acudió al programa 'Tot es Mou' de TV3, presentado por Helena Garcia Melero, para presentar su nuevo libro, 'Lo que el fútbol no ve' (Ed. Magazzini Salani), una obra literaria cargada de anécdotas y reflexiones sobre la importancia de gestionar las lesiones en el fútbol de élite.
El fisioterapeuta explicó cómo empezó a trabajar en el Barça: "Fue a través de Pep Guardiola, ya que yo estaba trabajando en Lleida... Me preguntó cómo estaba allí, y yo le dije que muy bien, pero, claro, el tema económico no estaba en la orden del día, debido a que el Lleida tenía problemas", empezó explicando.
Después de varios minutos hablando con Guardiola: "Al final me dijo: 'Ostras, Juanjo, envíame un currículum', que en ese momento fue por fax. Estoy hablando del año 97... Y nada, al poco tiempo me llamó el doctor Fernando Bañós, que en ese momento era el responsable del primer equipo. Vine aquí, me entrevisté con Llorenç Serra Ferrer y comencé en el fútbol base".
Su día a día en el Barça era como vivir un sueño profesional: "Siempre digo que para trabajar en el Barça hay que tener un sentido de pertenencia".
"Si eres catalán, eres del Barça y te gusta el fútbol... he sido de esos que no comía, que no cenaba cuando perdía, y todo eso, pues cuando estás dentro, siempre das ese paso más", aseguró en el programa de 'Tot es Mou'.
Por otro lado, el exfisioterapeuta del Barça expresó que lo más difícil de controlar era la presión. "He tenido más presión por parte del jugador para estar allí que por parte del entrenador, especialmente en los partidos importantes, en los que quieren estar sí o sí", señaló en TV3.
En una entrevista con 'El Periódico', Brau reveló cómo en 2013 dejó de trabajar directamente con Messi, lo cual consideró una buena noticia: "Fue una liberación y creo que fue bien para todos porque llega un momento en que se comprime mucho todo y se convierte en un coste personal. Y cuando ves que todo aquello ya no irá a mejor y el coste personal es elevado, simplemente hay que decir basta".